Las plagas


Cuando llega el calor, comienzan a aparecer las hormigas acompañadas de los pulgones, y poco a poco van ocupando sus plantas favoritas, las habas y las acelgas. Las hormigas trasportan y cuidan de los pulgones porque se alimentan de la melaza que segregan éstos. Los pulgones en pocos días acaban con la planta.

Para combatir a los pulgones usamos jabón de potasa, un insecticida ecológico, lo compramos en botes de 1 kilo y se diluye en agua en una proporción 1:100; lo aplicamos con un pulverizador. El residuo del jabón de potasa desaparece a las 24 horas y no es perjudicial para animales ni plantas (excepto para los pulgones, claro).
Los pulgones son la plaga más común que puede acabar con gran parte de nuestro trabajo; el jabón de potasa y el piretro (otro insecticida ecológico) aplicado cuando van apareciendo estos insectos controlan bastante bien esta plaga en un huerto escolar o familiar. Otro ataque es el de la mosca blanca, que se combate igual,
En los cultivos intensivos aparecen otras plagas que es probable que no aparezcan en nuestro huerto; si existe una diversidad razonable, se favorecen el control ecológico de insectos, gusanos, pájaros, está el huerto ventilado, limpio y la humedad adecuada /ni encharcado ni reseco) no tienen por qué aparecer plagas que no podamos combatir razonablemente. En los siete años que llevamos de huerto, los mayores enemigos han sido los pulgones, las hormigas y la mosca blanca, que se mantienen a raya utilizando los insecticidas ecológicos, que son de acción menos intensa pero que nos dan la tranquilidad de que no estamos aportando elementos incontrolados a la tierra y a nuestros cultivos.