Huerto urbano



En un rincón del huerto vamos a reproducir un huerto urbano.
Muchas personas se están planteando sembrar hortalizas en su terraza o balcón, ¿a quién no le gustaría saborear un sabroso tomate cultivado en casa? Desde aquí vamos a ir contando todos los pasos necesarios para conseguir esos preciados frutos.


Primeros pasos
Una vez que hemos decidido adentrarnos el la selva horrtícola, la primero es decidir la situación de nuestro “huerto”; aunque sobre esto no hay mucho que decir, uno tiene la terraza o el balcón que tiene.
Situación
Si podemos elegir entre varias zonas, yo siempre elegiría la más soleada; si el sol achicharra demasiado se puede poner una “sombrilla” pero a la sombra es muy difícil iluminarla.
Macetas, jardineras y tierra
Luego vienen los recipientes: macetas grandes o jardineras, según posibilidades, que queden un poco elevadas del suelo, para que el agua sobrante del riego pueda circular: si se producen encharcamientos duraderos en el fondo de la maceta o jardinera, es fácil que aparezcan hongos que van a terminar con nuestras plantas.
Un tamaño adecuado de recipiente está en torno a los 40 centímetros (a lo alto y a lo ancho). En el fondo colocaremos gravilla o arena que favorezca el drenaje y luego lo rellenaremos de tierra: tierra de jardín, sustrato universal..., en definitiva tierra lo más rica y libre de enfermedades que podamos.
Ya tenemos la instalación básica. Ahora nos tenemos que ocupar de las plantas.

Las plantas
Ya tenemos la tierra, ahora tenemos que pensar que vamos a poner en ella. Y eso depende fundamentalmente de nuestras preferencias: para mí la estrella es el tomate, pero claro, eso va en gustos. Cualquier cosa se puede dar en maceta, el problema es que se desarrolle más o menos, aunque también va a depender de los nutrientes que le aportemos.
En principio son plantas sencillas que se dan bien el tomate, el pepino, el calabacín, la lechuga, la acelga, la cebolla, un poco más difíciles el pimiento y la berenjena, luego toda las hierbas culinarias y aromáticas se pueden cultivar sin problema: perejil, apio, hierbabuena, melisa, albahaca, orégano, tomillo...
Una vez que hemos decidido que queremos cultivar, tenemos que decidir si vamos a partir de una semilla o de un plantón; en muchos mercadillos y viveros podemos comprar la plantita de la verdura que queramos y plantarla en nuestra maceta; yo prefiero la aventura de sembrar la semilla y conseguir los propios plantanes; de todas maneras si tenemos problemas con los semilleros siempre nos queda el recurso del mercadillo.


Los semilleros
Como recipiente de semillero sirve cualquier cosa, una bandeja, una caja,,,. con que tenga cinco centímetros de profundidad es suficiente, se le hacen unos agujeros al fondo si no los tuviera, se rellena con sustrato universal sin llegar al borde, se colocan las semillas dispersas, no importa echar de más, y se cubren con sustrato: luego se riega bien con una lluvia fina, se puede cubrir con un plástico, que aumenta la temperatura e impide la evaporación, y se deja es la terraza: es importante que no se seque. Luego sólo es cuestión de paciencia, lo normal es que con este tiempo en diez días o dos semanas empiecen a germinar las semillas.
Cuando ya han nacido hay que seguir cuidándolas igual, riego fino, que no se sequen y que tengan mucha luz. Si nos han salido muchas y muy juntas podemos quitar las más débiles.
¿Dónde conseguir las semillas? Puedes conseguir sobres de semillas en grandes almacenes, viveros,,,, con un montón de semillas que nos servirán para varios años a un precio entre uno y dos euros por sobre,. y si estás cerca del María Montessori puedes pedirnos alguna. Un poco más laborioso, pero posible, es secar y guardar semillas de un fruto maduro.

El trasplante
Si todo ha ido bien, ya tendremos bastantes plantas en los semilleros preparadas para el trasplante, dependiendo de las especies, se podrán transplantar al terreno cuando tienen cuatro o seis hojas verdaderas; teniendo en cuenta que van a ir a un terreno muy protegido y cuidado (nuestra terraza), el cambio no será muy traumático. Elegimos las plantas que presenten mejor aspecto, las sacamos con cuidado, pero sin miedo, de la bandeja, hacemos un agujero donde quepan cómodamente las raíces, mojamos la tierra e introducimos la planta, rellenando con tierra.A continuación regamos bien y a esperar. Hay que tener un poco de paciencia si parece que se amustia la planta, suele ocurrir, pero normalmente se recupera.