El terreno


Lugar y dimensiones

El huerto debe estar en el lugar más soleado posible y debe tener una toma de agua, la dimensión depende (además de las posibilidades reales) de la utilización que vaya a tener: podemos hacer un huerto sólo para nuestra clase, para el ciclo, para todo el colegio, y así el huerto puede ser de 10 ó de 300 metros cuadrados. El huerto del CEIP Maria Montessori se acerca más a la última cifra.

Planteamiento organizativo
Uno de los problemas más importantes con que nos encontraremos es el tiempo de dedicación que requiere el huerto, por lo que el principal objetivo organizativo debe ser simplificar tareas para que el huerto nos exija el menor tiempo posible. Como la limpieza y el riego son las dos tareas que requieren más tiempo, nuestros esfuerzos van a ir a simplificar la limpieza y el riego. Si gestionáramos un huerto profesional, el objetivo organizativo sería conseguir el mayor rendimiento posible.

Limpieza


Quitar las hierbas que crecen en el lugar destinado a nuestras hortalizas y que se obstinan en invadirlo todo, puede convertirse en pesadilla cuando llega la primavera. Una de las soluciones es el acolchado, colocar un material sobre la tierra que dificulta el nacimiento de hierbas y además disminuye la evaporación; el material más efectivo es la malla antihierba, puede cubrir sólo los pasillos o también el terreno de cultivo, cuando se quiere plantar algo, se hace un corte en la malla y se pone la planta.

Se le suele llamar malas hierbas a las hierbas silvestres, plantas que ocupan el lugar destinado a nuestras suculentas hortalizas o nuestras maravillosas flores.y que si las dejamos instalarse se apoderan completamente del huerto; no todas son igualmente peligrosas, son especialmente odiosas la grama y la correhuela, por su persistencia y vigor.
En realidad no es el nombre más adecuado, simplemente nacen y crecen en un lugar que no está destinado para ellas, pero muchas de las plantas que quitamos de nuestro huerto tienen mucha utilidad.
La primera actuación para eliminar las hierbas silvestres, previa a la siembra, ha sido haber cavado y retirado todas las raíces posibles, cuando llevamos varios años con el huerto, esta acción es menos necesaria, porque año a año hemos ido ganando el terreno a la grama; la segunda actuación que llevamos a cabo es colocar malla antihierba en pasillos del huerto y en aquellos terrenos que queremos controlar; otra actuación que controla bastante la hierba es el sistema de riego, al realizarse por goteo no se propicia el crecimiento indiscriminado de hierbas; por último queda la entretenida tarea de ir con una pequeña azada retirando las hierbas de entre las plantas de cultivo según van naciendo; hay que intentar quitar la mayor cantidad de raíz posible y no remover demasiado la tierra; en muchos casos la tarea de desherbar se realiza mejor con la mano.
La malla antihierba se puede usar también en las zonas de cultivo, cubriendo el terreno impide el nacimiento de hierbas extrañas y reduce la evaporación; haciendo un corte en la malla se colocan los plantones, sobre la malla se colocan las tuberías de riego. Este sistema es muy interesante para los huertos escolares ya que evitaa mucho trabajo de limpieza y mantenimiento. La malla se puede encontrar en rollos de 1 m. y de 2 m. de ancho y de 100 metros de largo en tiendas especializadas por menos de 60 céntimos el metro cuadrado. (también se compran en grandes almacenes rollos más pequeños, pero también más caros).

Para consultar sobre huerto urbano, consultar el siguiente enlace.
Huerto urbano